21 ago. 2011

* Escena de Ciudad de Cristal *

Un vahído embargó a Clary, como si hubiesen absorbido todo el aire de la habitación. Intentó retroceder, pero tropezó y golpeó la puerta con el hombro. Ésta se cerró con un portazo, y Jace y la chica se separaron.


Clary se quedó paralizada. Ambos la miraban fijamente. Reparó en que la chica tenía una lisa melena oscura que le llegaba hasta los hombros y que era sumamente bonita. Tenía desabrochados los botones superiores de la blusa, mostrando un trozo de sujeatador de encaje.
Clary sintió nauseas. 
Las manos de la chica abrocharon rápidamente los botones de la blusa. No parecía complacida.

- Perdona - dijo con cara de pocos amigos - ¿Quién eres?

Clary no contestó; miraba a Jace que la contemplaba fijamente con incredulidad. Se había quedado totalmente lívido, lo que destacaba las oscuras sombras que tenía alrededor de los ojos. Miró a Clary como quien mira fijamente en el extremo del cañon de una arma.

- Aline. - la voz del muchacho no tenía calidez ni timbre - Esta es mi hermana, Clary.

- Ah - el rostro de Aline se relajó en una sonrisa levemente avergonzada - ¡Lo siento! Vaya modo de conocerte. Hola, soy Aline.
[....]

Clary se quedó sola con Jace. Sola con alguien que todavía la miraba como si fuese su peor pesadilla hecha realidad.

- Jace - dijo ella, y dió un paso hacia él.
Él se apartó de ella como si estuviese cubierta de algo venenoso.

- ¿Qué? - dijo - . En el nombre del Ángel, Clary ¿qué estás haciendo tú aquí?
A pesar de toda la aspereza del tono, le dolió.

- Al menos podrías fingir que te alegras de verme. Aunque fuese un poco.

- No me alegro de verte - dijo él. [....] - Ni siquiera un poco.

- Este no eres tú - dijo ella -. Odio cuando actúas asi...

- Vaya, lo odias ¿no es cierto? Bueno pues será mejor que deje de hacerlo, entonces ¿verdad? Quiero decir... que tú haces todo lo que te pido que hagas.

- ¡No tenías derecho a hacer lo que hiciste! - le dijo ella, repentinamente enfurecida - Mentirme de ese modo. No tenías derecho...

- ¡Tenía todo el derecho! - gritó él y ella no recordó que le hubiese gritado nunca antes - . Tenia todo el derecho estúpida. Soy tu hermano y...

- ¿Y qué? ¿Te pertenezco? ¡No eres mi dueño tanto como si eres mi hermano como si no!



Una pequeña peleita jiji

Este contenido pertenece al libro Cazadores de Sombras "Ciudad de Cristal" de Cassandra Clare.
Todos los derechos son de esa mágica mujer.